Los problemas no se enfrían con el tiempo, no es algo que puedes dejar al sol para que se derrita y "nunca más se supo", no puedes coger y dejar pasar el tiempo para que sea él quien se ocupe de arreglar tus problemas, el problema perdurará ahí donde lo hayas dejado, puede que para cuando pienses haberlo perdido de vista esté algo podrido, pero eso sólo empeorará las cosas, no dejará de estar, y te acompañará en todos y cada uno de tus malestares, y te hará sentir mal. Un problema se coge de raíz, se arranca, te enfrentas a él y lo solucionas, y duele, pero si no doliera no tendría ningún mérito ni tampoco tendría por qué llamarse "problema".